Firmeza que se construye por semanas.
Los bioestimuladores no rellenan — despiertan tu propio colágeno. Se aplican en zonas de flacidez o pérdida de estructura, y en las siguientes 4-12 semanas tu piel genera fibra nueva alrededor del producto. El resultado se afina con el tiempo y dura entre 12 y 18 meses. Son especialmente útiles a partir de los 35 años, cuando la producción natural de colágeno cae ~1% por año.