Tensado profundo, sin bisturí.
La aparatología trabaja las capas que las inyecciones no alcanzan. Ultrasonido focalizado, radiofrecuencia con microagujas y otras tecnologías estimulan colágeno en profundidad — el mismo tipo de tensado que buscarías con un lifting quirúrgico, pero sin cirugía y sin recuperación. Los resultados se afinan de 3 a 6 meses conforme tu piel regenera tejido nuevo.